El control por gastroenterología está orientado al seguimiento de pacientes con síntomas o enfermedades del aparato digestivo, como reflujo, gastritis, dolor abdominal, enfermedad inflamatoria intestinal, hígado graso, colon irritable o trastornos hepatobiliares. Permite valorar la evolución clínica, interpretar exámenes previos y definir de manera oportuna ajustes en tratamiento, dieta o estudios complementarios para mantener un manejo más preciso y continuo de la salud digestiva.