Este servicio contempla la administración de líquidos intravenosos en un esquema de tres bolsas, según la indicación clínica y la respuesta del paciente. La vía intravenosa permite un aporte rápido y controlado de fluidos, por lo que puede formar parte del manejo de soporte en pacientes que requieren hidratación por vía venosa y seguimiento asistencial durante la infusión